jueves, 14 de mayo de 2009

El Feng Shui y la Acupuntura: dos caras de la misma moneda.


Un asesoramiento de Feng Shui es algo muy delicado; requiere conocimiento, intuición y saber observar cómo la energía vibra y se comporta.

Un asesoramiento de Feng Shui va mucho más allá de modas o tendencias decorativas, es comprender el latir profundo de un lugar y cómo se relaciona con sus habitantes.

Por eso, yo me pregunto: ¿Es posible comprender su funcionamiento a través de un libro? ¿Se podría aprender en un fin de semana? La respuesta a esta pregunta depende de cada uno, pero a mi entender, se requiere mucho más estudio, práctica y dedicación.

El espacio es un reflejo de nosotros mismos, como individuos, colectivos o como humanidad en general. Y a su vez, nos influye a cada instante.
Cada punto, cada detalle, es una representación en el macroespacio del microespacio: como es fuera es dentro, por eso aunque no podamos verlo, es tan importante querer y equilibrar nuestros ambientes como hacemos con nuestro cuerpo.


Una buena alimentación, no acumular toxinas, hacer ejercicio regular y tener una higiene adecuada, proporcionan un apoyo fundamental en nuestra salud. Cuando tenemos un problema o un desequilibrio, la Acupuntura (según la Medicina Tradicional China) puede ayudarnos a equilibrar nuestro cuerpo y nuestra alma.

Del mismo modo, permitir que entre energía limpia y nueva cada día, despejar las entradas y pasillos, no acumular cosas inútiles en el hogar o negocio, mantener en buen estado cada objeto o mueble, tener un uso correcto de las diferentes estancias y una limpieza habitual, ayudan a que nuestros espacios estén sanos y nos proporcionen cobijo, apoyo y seguridad.

Y si algo no funciona correctamente en nuestra vida, ya sea en la salud, prosperidad o relaciones humanas, y sentimos que necesitamos ayuda, acudir a un Asesor profesional de Feng Shui para que nos aconseje puede favorecer que todo se desarrolle de una forma más armónica y feliz.


No debemos olvidar que "Si hacemos lo de siempre, conseguiremos lo de siempre", para bien o para mal; un cambio en nuestra vivienda o lugar de trabajo, puede traer a nuestra vida nuevas posibilidades de prosperidad, salud y abundancia, uniendo nuestro esfuerzo diario al amor que la madre tierra siente por cada uno de nosotros.